El capítulo de comienzo
MONASTERIO DE RUEDA solo hay que tomarlo como introducción al reportaje viajero. Como suele ocurrir en algunas pelis que empiezan por la mitad y seguidamente nos trasladan a un momento anterior en el tiempo; ahora empezaremos por el principio.
Sástago:
MAPA. Población situada río Ebro abajo en una de las zonas más interesantes debido a la cantidad de meandros y a su enorme tamaño. Es aconsejable que veáis el enlace a la página del mapa (yo no la vi antes del viaje y ahora me resulta muy ilustrativa) para que comprendáis la situación de la localidad que está rodeada por el río como si fuera una península y de ahí la importancia de la balsa que recordaba tagov antes de construirse el puente sobre el río.
Así que nos situamos mirando al norte y con la población a nuestra espalda, mirando al río hacia la izquierda a eso de las once de la mañana con un ligero Cierzo y con un cielo nada apetecible para las fotos.

Los ojos me lloran y no sé si acierto con los botones de la cámara. El sol no calienta y además estamos en una zona umbría. Ya no sé si el río va hacia un sentido o hacia otro con las revueltas que tiene. Miramos hacia la derecha:

Salimos del pueblo y nos dirigimos a cruzar el puente para subir a la Torre vigía del tambor y al Mirador de los meandros.

Desde la Torre se ve el famoso puente y una de las grandes curvas del río. Si véis el mapa hemos ido al sur para cruzar el río pero las fotos siguen mirando al norte y ahora tenemos el pueblo delante de nosotros.
El Cierzo sigue soplando suave pero continuo, encajonado por las suaves montañas que nos rodean. Estar unos pocos metros más altos implica sufrir algo más el viento. Me da por pensar que en verano aquí arriba no se podrá aguantar la solatera que pegará porque no hay un árbol bajo el que refugiarse.

Este uno de los azudes que abundan por esta zona y que todavía me desorientan más pensando hacia dónde irá este río.

Hay tantos meandros y tan grandes que se llegan a hacer islas de forma natural.
Como ya no podemos situarnos en una zona más elevada decidimos abandonar nuestra atalaya y continuamos el viaje porque a unos cinco quilómetros nos espera el Monasterio, objetivo principal del viaje.
Hasta el próximo capítulo de la escapada.
Saludos.